viernes, 9 de marzo de 2012

Taller Internacional Constelaciones en Salud Física y Psiquica

La Paz 23 - 24 y 25 de marzo

Dirigido

Dr. Miguel Ángel Schiavo (Argentina)

Nació en Buenos Aires en 1955

Estudio medicina en la Universidad Nacional de La Plata, egreso en 1980 con el titulo de Medico

Se especializo como Clínico, y luego en medicina del Trabajo.

Realizo un Master en Dirección de Redes de Atención Primaria.

Se intereso y estudio en grupos de terapia de la tarea (M. Balint), y la relación entre médico/paciente desarrollando propuestas que presento en distintos congresos nacionales e internacionales sobre “Comunicación y Salud”.

Conoció el método de Constelaciones Familiares y Terapia Sistémica según Bert Hellinger en 1999 con la Lic. Tiiu Bolzmann creadora y Directora del Centro Bert Hellinger en Argentina, con quien se formo.

Ha participado de talleres y eventos internacionales en, Argentina, Latino America, España y Alemania.

Actualmente, esta a cargo de la dirección de La Sede Zona Norte, y del Área Medicina Sistémica.

Formador del Centro Bert Hellinger de Argentina, toma parte como invitado en diferentes formaciones y talleres internacionales.

Coordino el área de Servicio a la Comunidad, que llevo el método al Hospital publico como herramienta de prevención (único en el mundo).

Asesora empresas en temas de salud corporativos.

Continua ejerciendo su actividad medica privada.

Es miembro Didacta de la AEBH.

Desarrolla en su manera personal la forma de utilizar en la consulta individual el concepto de Hellinger.

<http://www.youtube.com/watch?v=8d66Re6inww&feature=youtu.be>
&feature=youtu.be

lunes, 27 de febrero de 2012

jueves, 15 de diciembre de 2011

AL DESPEDIR EL AÑO



En este tiempo cronos de la tercera dimensión, vuelve a terminar un año, 365 días de intensidad y muy profundos cambios a nivel interno y planetario.

En los inicios, hace exactamente 8 años, escuchar de Constelaciones Familiares eran tan nuevo para ustedes como era nuevo para mi el descubrir, palpar y vivenciar el Tao. Lo había leído…

El Tao que pueda ser expresado
No es el Tao eterno.

El Nombre que puede ser pronunciado,
No es el Nombre Eterno.

El principio del cielo y la tierra se hallan en el “No Ser”.
El “Ser” es la madre de todas las cosas”

Por eso la dirección al “No Ser”,
lleva a la contemplación de la maravillosa esencia.

La dirección al “Ser”, lleva a la contemplación
del mundo de las formas.

Ambos son idénticos en el origen,
Y sólo se diferencian en el nombre.

En su unidad son un misterio,
Y son la puerta de la que surgen todos los milagros.


… algo resonaba en mi como conocido, pero hasta vivenciar las Constelaciones no lo había tocado.

Estamos rodeados de un No Ser que lo contiene todo, sereno y en movimiento, contiene lo realizado y todas las posibilidades, nos mueve, se hace carne en nosotros, se expresa en la materia y nos sopla para recordarlo…

Las constelaciones y sus movimientos son el inicio, la punta del ovillo, no solo para desenredar la madeja de nuestros conflictos familiares, sino y principalmente para conducirnos a la esencia, donde todo ES, donde no hay conflicto, sino dicha de Ser, de experimentarse en este cuerpo humano, con sus sentimientos, sus dichas, sus dolores, para trascender al recordar esa esencia y vibrar con ese gozo de este No Ser que se recrea permanentemente en una gran carcajada cósmica.

Les agradezco profundamente el acompañamiento, cada uno de ustedes con sus casos, con sus vidas, son una pincelada en este gran cuadro cósmico que pintamos todos juntos y que se va iluminando al inicio de esta nueva era.

Agradezco profundamente a Bert Hellinger que fue tocado y acariciado por la esencia, que pudo como el mejor guerrero mostrarnos un viejo saber olvidado, que pudo sistematizarlo y transmitirlo; agradezco a Tiiu Bolzman mi maestra que trajo a Sud América esta herramienta y a todos los que me han ayudado a recordar.

Agradezco todos los días a la madre que nos contiene, nos sostiene y alimenta, al padre sol que nos ilumina y nos recuerda que somos soles, agradezco a todas mis experiencias, las fáciles y las difíciles que me hacen andar este camino de saberme humana, viva y al servicio.

Que en este último tiempo navideño, se conecten con el silencio que precede al amanecer, agradeciendo profundamente la vida que viene a través de sus padres, agradeciendo a aquél que les ofendió, a aquél que ofendieron, agradeciendo todos sus encuentros que han posibilitado esta persona que hoy son. Son las últimas horas del amanecer galáctico, recibámoslo con júbilo, soñando esta nueva era uniendo la dualidad.

Namasté!

María del Carmen Romero

martes, 25 de octubre de 2011

LOS MAESTROS

Los maestros son mediadores. Transmiten a otros, sobre todo a quienes son más jóvenes que ellos, lo que han experimentado y lo que han adoptado de otros maestros y seguido desarrollando de tal modo que lo han hecho suyo.

Entre los maestros y lo que de ellos aprenden existe un desnivel; pues el maestro da y los discípulos toman. Si ese desnivel es aceptado y los discípulos honran y respetan al maestro, pueden aprender el máximo con él. Y él podrá darles el máximo. Quien aprende sabe que está subordinado porque es el necesitado que espera y desea algo de su maestro. Si la relación entre maestro y el discípulo ha de servir inalteradamente al conocimiento, a la experiencia y al crecimiento, ese desnivel y el comportamiento acorde a él son necesarios.

El maestro no debe ponerse al nivel de los discípulos mientras éstos todavía quieran algo de él, y el discípulo no debe acercársele demasiado y pretender medirse con el maestro. Pues si esto ocurre, el maestro se negará al discípulo y ya no le comunicará cosas importantes, sobre todo aquellas que sólo se puede confiar a otros en la más profunda sintonía. El maestro incluso podría despedirle, de manera que tendría que salir adelante solo y demostrar ante otros su superioridad sobre el maestro o al menos su igualdad con él. Este es un reto ante el cual uno puede crecerse, pero también fracasar. Fracasar sobre todo si los que quieren aprender de él conocen y respetan a su maestro.

Por eso, al discípulo le corresponde reconocer y asumir la dependencia mientras aprende. Es decir, mientras aprende es, en cierto modo, pequeño. Pero en cuanto ha aprendido lo suficiente, llega el momento en que debe separarse de su maestro. Entonces hace sus propias experiencias, se convierte quizás a su vez en maestro y transmite a otros lo que su maestro le ha enseñado. Al mismo tiempo, lo aprendido de esta manera tiene que verificarse en la acción concreta, pues sólo en el hacer y en el éxito propio se vuelve patrimonio personal. Esto le será tanto más fácil cuanto más vinculado interiormente permanece a su maestro. Entonces éste estará detrás de él con ánimo benévolo y le prestará apoyo y ayuda, aun cuando haga algunas cosas de forma distinta a como las hace él; lo mismo que detrás de un padre o una madre permanece benévolamente presentes sus propios padres cuando enseña a sus hijos. Porque entonces los hijos pueden tomar de sus padres con mayor agrado lo que éstos les dan y transmiten.

Pero del mismo modo que los hijos pueden tomar poco de los padres si se ponen por encima de éstos, así le sucede al discípulo que se eleva sobre el maestro negándole el respeto. Poco tomará de él.

Pero también nos encontramos a maestros totalmente distintos, aquellos que nos aleccionan siendo diferentes a nosotros o incluso combatiéndonos. Sin abrirnos directamente a ellos, vemos que debemos crecer en el roce con ellos. Si los aceptamos acabaremos aprendiendo de ellos lo decisivo.

También Dios o lo divino o el mundo tal como es nos instruyen a su peculiar manera, siempre que los afrontemos absolutamente desnudos, sin defensa, expuestos a ellos a la vez que concentrados. Nos enseñan a través de su existencia, nos quitan nuestro saber orgulloso, nuestra curiosidad, nuestros sueños, nos conducen hacia una noche oscura donde el viejo saber pierde su valor, y es precisamente así cómo nos atraen a su cautiverio y a su servicio.

Pensamientos Divinos. Bert Hellinger